Estrategias Afectivas para el aprendizaje

Estrategias de aprendizaje afectivas

Desde una concepción pedagógica, las estrategias socio-afectivas, son producto del desarrollo de propuestas constructivista de aprendizaje. Al respecto, el constructivismo, los procesos de aprendizaje son transformaciones que sufre el material desde que llega a los órganos receptores, a partir de fases como son la motivación, aprehensión, adquisición, retención, recuerdo, desempeño y retroalimentación. Con esta caracterización, es fácil establecer la relación entre la teoría constructivista del aprendizaje y las estrategias afectivas para la estimulación del mismo, ya que las tácticas propias de esta estrategia, deben generar una reacción emotiva a partir de la estimulación de uno o varios sentidos.

El aprendizaje afectivo no tan sólo ha sido un campo de investigación de la pedagogía sino que tiene argumentación científica desde el campo de las neurociencia y la nueva física. De las emociones como hecho científico, a partir de su descubrimiento de las funciones de los hemisferios cerebrales, su teoría del Cerebro Triuno, en la cual se demuestra una estructura cerebral de 3 cortes que explica la emocionalidad y su relación con el organismo fisiológico.

CARACTERÍSTICAS DE LAS ESTRATEGIAS DE APRENDIZAJE AFECTIVAS

El desarrollo de un tipo de estrategia implica reconocer en que se diferencia una de otra y qué condiciones deben estar presentes para elegir la apropiada. A las múltiples características que debe cumplir una estrategia afectiva, las cuales se resumen a continuación:

  • a) Las estrategias deben ser funcionales y significativas.
  • b) La instrucción debe demostrar qué estrategias pueden ser utilizadas, cómo pueden aplicarse y cuándo y por qué son útiles.
  • c) Debe haber una conexión entre la estrategia enseñada y las percepciones del estudiante sobre el contexto de la tarea.
  • d) Los estudiantes deben creer que las estrategias son útiles y necesarias.
  • e) Los objetivos de aprendizaje deben diseñarse teniendo en cuenta las características de la tarea, las exigencias del entorno y las propias limitaciones y recursos personales.

Es decir, la estrategia debe tener un sentido de interés para el estudiante, debe corresponderse con la necesidad de aprendizaje y debe articularse las tareas y actividades con el objetivo que se pretende lograr. Por otro lado, la instrucción que se emita para el desarrollo de la tarea debe ser clara y es la primer acto de sugestión que debe realizar el facilitador a fin de captar la atención de su público, enfatizando en la utilidad que tendrá la aprehensión de la experiencia.

CONSIDERACIONES DE LAS ESTRATEGIAS DE APRENDIZAJE AFECTIVAS

La estrategia en sí no es la que garantiza el éxito o el logro del objetivo. Gran parte de los resultados, tienen que ver con la capacidad y aptitud del facilitador para orientar y conducir las actividades a una verdadera experiencia de aprendizaje, se hace una lista de consideraciones que se deben tener presentes para la aplicación de una estrategia afectiva. Se resumen:

  • a) Una instrucción eficaz y con éxito genera confianza y creencias de autoeficiencia
  • b) La responsabilidad para generar, aplicar y controlar estrategias eficaces es transferida del instructor al estudiante
  • c) Los materiales de instrucción deben ser claros, bien elaborados y agradables.
  • d) La enseñanza de estrategias presupone o demanda enseñar a los alumnos a ser estratégicos.

METODOLOGÍA PARA EL DISEÑO DE LAS ESTRATEGIAS DE APRENDIZAJE AFECTIVAS

Muchos autores han desarrollado propuestas metodológicas para el diseño y aplicación de estrategias de aprendizaje. Se puede incluso observar, que entre un tipo y otro de estrategias, la metodología es muy similar y los aspectos diferenciales, generalmente no son en el diseño sino en la aplicación. a) Definir el (los) objetivo (s) de aprendizaje.

  • b) Seleccionar la actividad o actividades (opcionales y obligatorias) de aprendizaje de acuerdo a los objetivos de aprendizaje.
  • c) Determinar con claridad los objetivos de cada actividad o estrategia.
  • d) Definir en términos muy claros los resultados de aprendizaje que se desean lograr.
  • e) Calcular el tiempo que se invertirá en su realización y planear la duración.
  • f) Defina los indicadores de evaluación del proceso y de los resultados.
  • g) Elaborar un guión completo con toda la información que necesitan los estudiantes para realizar la actividad.

El desarrollo de estos pasos, se ejemplifican en el siguiente punto para mejor claridad de los mismos, desarrollando cada uno de los instrumentos, indicadores y recursos sugeridos.

 

 

EJEMPLO DE DISEÑO DE UNA ESTRATEGIA DE APRENDIZAJE AFECTIVA

Diseño operativo de la estrategia

 

Indicadores de evaluación del proceso

De acuerdo a la estrategia diseñada se definen los indicadores a evaluar, los cuales deben tener correspondencia con los objetivos específicos propuestos. Seguidamente, se debe estipular el instrumento o recurso que se utilizará para la medición e dichos indicadores. De acuerdo al ejemplo que se está trabajando, se aplicará una encuesta que mida la apreciación de los participantes hacia la estrategia aplicada. Aquí sólo se hace medición del desarrollo de la actividad, es decir, de las condiciones alrededor de la misma. Obsérvese el ejemplo de encuesta:

Fecha: _________ Facilitadora: _______________________________

 

RECOMENDACIONES: ______________________________________________

Indicadores de evaluación de los resultados

Estos indicadores deben recoger las conclusiones y reflexiones de los participantes de acuerdo al impacto que le causó la actividad y la relación que estableció consigo mismo. Al igual que los resultados de proceso, se debe definir el instrumento o herramienta que permitirá recoger dicha información. De acuerdo al ejemplo que se está trabajando, se aplicará un cuestionario que recoja las reflexiones y relaciones de los participantes con lo proyectado en el video y su experiencia de vida. Se sugieren las siguientes preguntas para el cuestionario:

  • 1. ¿Con qué aspectos del video te has identificado?
  • 2. ¿Cuáles son los cambios más difíciles a los que te has resistido?
  • 3. ¿Qué actitudes tienes ante un cambio no previsto en tu vida laboral o familiar?
  • 4. ¿Qué actitudes consideras que debes mejorar?
  • 5. Piensa en un cambio ocurrido en tu vida con el que aun tengas resistencia. Ahora enumera los aspectos positivos que pudieran favorecerte con ese cambio.

Orientaciones para el facilitador en la aplicación de la estrategia de aprendizaje afectivo

  • a) Antes de la actividad
  1. El espacio para el desarrollo de la actividad debe tener: sonido, video bien, computador, número de sillas acorde al número de participantes,
  • 2. Acondicione el espacio físico, garantizando que existan las condiciones climáticas, de visión y sonido para que los participantes no tengan elementos perturbadores en el desarrollo de la actividad.
  • 3. Disponga las sillas en semicírculo alrededor de la pantalla de proyección del video.
  • 4. Haga una prueba del video para garantizar que no se le presentarán problemas técnicos durante el desarrollo de la actividad.
  • 5. Elabore un programa que indique el desarrollo que tendrá la actividad.
  • b) Durante la actividad
  • 1. Dé la bienvenida a cada uno de los participantes en la medida que se vayan incorporando a fin de enfatizar la importancia de su asistencia.
  • 2. Identifíquese ante los participantes.
  • 3. Entregue el programa de desarrollo que tendrá la actividad, indicando los objetivos y resultados esperados. Haga una breve presentación del programa. Recuerde que no todos los participantes se interesan en leer la programación entregada.
  • 4. Establezca en conjunto con los participantes, las reglas para el desarrollo de la actividad, con relación a uso de celulares, entrada y salida al aula, derechos de palabra, etc.
  • 5. Inicie la proyección del video. Garantice que no hayan interrupciones durante la misma.
  • 6. Al culminar el video, inicie una discusión dirigida con el grupo de participantes y estimule las intervenciones voluntarias acerca del contenido del video y su relación con una experiencia vivida. Algunas preguntas orientadoras pueden ser:
  • 7. Al culminar el ciclo de intervenciones, oriente a los participantes a que de manera individual, escriba una actitud de resistencia al cambio en una situación que le haya ocurrido y luego que escriba los aspectos positivos que hay en esa situación. Para ello se entrega el cuestionario (hoja de evaluación de resultados). De esta manera que el participante señale cual será su nueva actitud ante ese cambio que se negaba aceptar. Si alguien desea, puede expresarlo al grupo.
  • 8. Cierre haciendo un recuento de los conceptos, aprendizajes y compromisos propuestos por los participantes con relación al cambio. Esta última participación debe ser reflexiva y orientadora. No asigne las propuestas de cambio como una tarea, sino como una reflexión.
  • 9. Despida y de las gracias a los participantes por su asistencia. Entregue la hoja de evaluación de la actividad (Encuesta) y solicite que la entreguen antes de retirarse.
  •  
  • c) Al culminar la actividad
  • 1. Tabule los datos recogidos en los instrumentos e evaluación.
  • 2. Sistematice los resultados de dicha evaluación.
  • 3. Establezca una reflexión acerca del proceso.
  • 4. Elabore una lista de recomendaciones que sean de utilidad para otra experiencia similar.

CONSIDERACIONES FINALES

Las estrategias afectivas tienen un carácter personalísimo; son propias de los participantes quienes las deben poner en práctica, para no dejarse vencer por elementos como el nerviosismo, el temor a enfrentar a un grupo de individuos, a opinar, a exponer sus dudas, a equivocarse, entre otros.  recomienda propiciar la aplicación de estrategias afectivas tales como hablar consigo mismo, monitorearse, crear oportunidades para aprender, bajar la ansiedad, animarse a sí mismo, tomarse la temperatura emocional y aprender a vivir con incertidumbre. Una buena orientación para ponerlas en práctica las estrategias afectivas es altamente importante, para no generar un sentimiento de rechazo que pueda provocar situaciones lamentables como el abandono y muchas veces la deserción del sistema educativo.

El equipo que elaboró este documento, la idea de que las estrategias afectivas no contribuyen directamente con el proceso de aprendizaje, sin embrago, su aporte es importante ya que son elementos subyacentes entre el receso de aprendizaje que sirven para alimentar el alma, para satisfacer esa parte humana tan sensible como lo son los afectos y las relaciones con los semejantes. Por tanto, el fortalecimiento de este tipo de estrategias puede verse reflejado positivamente durante el proceso de aprendizaje.

 

Perfeccionamiento, Capacitación y Actualización Docente

En los primeros siete años el niño atraviesa un complicado camino de desarrollo. Esto se refleja claramente en los juegos. Los juegos en los cuarto y quinto años de vida se hacen más ricos en contenido, más complicados en su organización y ejecución, son  de naturaleza variada.

Para ser verdaderamente educativo, el juego debe ser variado y ofrecer problemas a resolver progresivamente más difíciles y más interesantes. En el juego, se debe de convertir a los niños en protagonistas de una acción heroica creada a medida de su imaginación maravillosa. Su desbordante fantasía hará que amplíe lo jugado a puntos por nosotros insospechados.

El niño explora el mundo que le rodea. Realmente ha de explorarlo si quiere llegar a ser un adulto con conocimientos. Los padres han de ayudarle en su insaciable curiosidad y contestar a sus constantes porqués.

Los niños, aunque tengan compañeros de juegos reales, pueden albergar también uno o varios compañeros imaginarios. No será raro ver a los niños hablar en tonos distintos de voz y tener una larga y curiosa conversación consigo mismo, está jugando.

En el estudio de los juegos infantiles, es posible descubrir las regularidades del desarrollo del niño, en especial aquellas relacionadas con la formación del pensamiento, imaginación, cualidades morales, hábitos colectivos y capacidades de creación. Junto a ello, en el juego se revelan las peculiaridades personales del niño, sus intereses y caracteres.

En este trabajo se pretende describir algunos de los juegos que pueden utilizarse en el cuarto y quinto año de vida con el propósito de desarrollar los procesos cognitivos del niño en estrecha relación con los procesos afectivos y conativos, pues no basta con que el niño quiera, sino que es importante dotarlos de los recursos cognitivos necesarios para actuar, los que a su vez se desarrollan durante el juego.

Desarrollo

Para entender la naturaleza del juego y las regularidades de su desarrollo, es esencial observar cómo surge el juego y estudiar sus formas iniciales. Los  juegos infantiles se constituyen en recursos didácticos idóneos para desarrollar los procesos psíquicos. Estos últimos son condición y resultado de la actividad lúdica.

Los procesos psíquicos se clasifican en:

Cognitivos (que constituyen los procesos del conocimiento), afectivos (que son los procesos de la relación del sujeto con el objeto concreto), y los conativos (que determinan la acción de acuerdo con los cambios afectivos y cognitivos, en relación con el objeto).

  • Recuerda por lo menos 4 objetos que ha visto en una ilustración.
  • Dice el momento del día en relación a las actividades, por ejemplo: hora de merendar, hora de la salida, etc.
  • Su pensamiento es intuitivo, fuertemente ligado a lo que percibe directamente.
  • Hace diferencia entre lo real y lo imaginario.
  • Establece semejanzas y diferencias entre objetos, referidas a los elementos tales como forma, color y tamaño.
  • Repite poemas conocidos para él.
  • Identifica y nombra colores primarios y secundarios.
  • Nombre la primera, la del medio y la última posición.
  • Cuenta hasta 10 de memoria, pero su concepto numérico no va más allá de uno dos, muchos, ninguno.
  • El dibujo típico del hombre lo representa con una cabeza con dos apéndices como piernas, ojos, nariz y boca (alrededor de los 4 años), observándose una mejor estructuración en la representación de la figura humana alrededor de los 5 años.
  • Da nombre a lo que dibujo o construye, y la intención precede a su ejecución.
  • Identifica nombrando o señalando las partes que faltan a un objeto o ilustración.
  • Hace conjuntos de 1 a 10 elementos siguiendo una muestra.
  • Sus ¿por qué? Obedecen más a un sentido finalista que a uno causal.
  • Maneja correctamente relaciones espaciales simples: arriba, abajo, afuera, adentro, cerca, lejos.
  • Clasifica por 1 atributo a los 4 años, logrando por 2 atributos alrededor de los 5 años.
  • Puede seriar de tres a cinco elementos.
  • Alrededor de los 4 años responde a la pregunta “¿por qué?” con un “porque si” o “porque no”. Posteriormente, cerca de los 5 años sus explicaciones son más referidas a las características concretas de los objetos. Por ejemplo; ¿por qué son iguales?, ¿por qué los dos son rojos?
  • Le gusta mucho hacer preguntas, aunque con frecuencia no le interesan las respuestas.
  • Su ubicación temporal es deficiente, aún vive más que nada en el presente. Maneja inadecuadamente los términos ayer, hoy y mañana.
  • Ordena secuencias con dibujos impresos para formar una historia con relación lógica.
  • Comienza la noción de lo estético (expresiones de alegría o rechazo al presentarle objetos bonitos o feos).
  • De manera general se puede decir que el niño en esta edad presenta las siguientes características: clasifica objetos por lo atributos (tamaño y forma). Hojea el cuento hasta el final. Participa en obras de teatro sencillas asumiendo el papel de algún personaje de la historia. Arma rompecabezas de 24 piezas y más. Imita a los modelos de televisión y propagandas.

Las mencionadas autoras indican además algunas de las actividades que propician ese desarrollo y que a juicio del autor de este trabajo se desarrollan durante  los juegos infantiles con fines didácticos. Estas son:

  • Escoger Recursos (Observar)
  • Explorar y conocer el ambiente o los objetos del mismo, identificar personas que lo rodean, o materiales por sus etiquetas (Comunicar).
  • Conversar acerca del uso de los objetos con los que desea trabajar (Clasificar).
  • Pensar y comunicar lo que desea hacer.
  • Realizar dibujos de los objetos que están a su alrededor.
  • Explorar con todos los sentidos, permitirle que se plantee preguntas, buscando nuevas respuestas.
  • Interesarse por los hechos y fenómenos que ocurren a su alrededor.
  • Reconocer características en los objetos tomando en cuenta color, tamaño, peso, temperatura, formas y texturas.
  • Reconocer semejanzas y diferencias en diversos materiales (Comparar).
  • Reconstruir uniendo partes para formar un todo.
  • Clasificar objetos.
  • Seriar por ensayo y error.
  • Comparar cantidades, muchos, pocos.
  • Establecer correspondencias uno a uno.
  • Reconocer y corresponder numerales.
  • Ordenar y establecer relaciones.
  • Agrupar, clasificar libros o cualquier otro material escrito.
  • Relatar situaciones de los personajes.
  • Comentar situaciones ya vividas en relación con los relatos, sucesos escritos.
  • Anticipar escenas durante los relatos.
  • Identificar acciones pasadas, presentes y futuras en los cuentos o acciones reales.
  • Utilizar nociones temporales tales como: primero, luego, al final, antes, después, ayer, hoy, mañana.
  • Comentar sobre las palabras escritas en los cuentos o cualquier otro material impreso.
  • Descifrar lo que sucede en los relatos a través de la interpretación de fotografías con lugares, personajes, animales o cosas reales.

La participación de la educadora en la organización y ejecución de los juegos infantiles es fundamental en estas edades, pues a ella corresponde diseñar estos de acuerdo al nivel de desarrollo alcanzado por los niños.
A continuación se describen algunos de los juegos didácticos que pueden contribuir al desarrollo cognitivo del niño comprendido en las edades de cuatro a cinco años.

JUEGO No. 1: “Cambiando la intensidad”.

Proceso: percepción de intensidad. Atención.

Objetivo: desarrollo de la atención auditiva, la coordinación de los movimientos y la percepción diferencial de la intensidad.

Materiales: tambor o pandereta.

Procedimiento: la educadora toca el instrumento, primeramente suave, después más fuerte, y paulatinamente va aumentando la intensidad del sonido. Los alumnos realizan movimientos al compás de la música: cuando el sonido es suave van caminando despacio, en la medida que aumente la intensidad del sonido, los niños van aumentando la velocidad. El que se equivoque debe situarse al final de la hilera, los más atentos serán los que queden delante.

JUEGO No. 2: “¿Qué oíste?”.

Proceso: percepción de intensidad. Atención.

Objetivo: desarrollar la percepción auditiva, ampliar el vocabulario y desarrollar el lenguaje oracional.
Materiales: biombo y diferentes instrumentos musicales.

Procedimiento: la educadora detrás del biombo toca los diferentes instrumentos y los niños deben adivinar en cada caso qué objeto produjo el sonido escuchado. Los sonidos deben ser claros y concretos.

JUEGO No. 3: “El tren ciego”

Proceso: memoria auditiva.

Objetivo: lograr que el niño se ubique en tiempo y espacio y logre encontrarse con sus demás compañeros del otro vagón del tren; así como desarrollar la memoria auditiva, sólo con el sonido del tren.

Materiales: ninguno.

Procedimiento: es un juego al aire libre. Cada vagón estará formado por un determinado número de alumnos (entre 8 y 10). Los jugadores se vendan los ojos y en fila colocan las manos en los hombros o la cintura del que está delante. Cada vagón estará en una estación diferente. Cuando el facilitador de la señal, los vagones se desplazarán buscando los otros vagones hasta cruzarse o unirse. El juego es en silencio, sólo podrán emitir el sonido del tren: “Chuuu. Chuuu…”.

JUEGO No. 4: “Adivina quién es”.

Proceso: memoria visual y auditiva.

Objetivo: desarrollar la memoria auditiva y visual y contribuir a consolidar el concepto de animales.

Materiales: tarjetas ilustradas con diferentes animales.

Procedimiento: la educadora tiene en sus manos unas cuantas tarjetas ilustradas con diferentes animales. Un niño agarra una tarjeta de manera que los demás no la vean. él imita el sonido y los movimientos del animal en cuestión y los demás niños deben adivinar de qué animal se trata.

JUEGO No. 5: “Las Palmadas”.

Proceso: atención, pensamiento (Conceptualización).

Objetivo: desarrollar la atención y contribuir a consolidar el concepto de cantidad y el razonamiento lógico matemático.

Materiales: ninguno.

Procedimiento: los niños se sientan formando un círculo, un poquito separados nos de otros. El facilitador les explica que él va a contar hasta cinco (5) y cuando pronuncie la cifra “cinco” todos deben dar una palmada. Al pronunciar los otros números no es necesario dar la palmada, sino simplemente se aproximan las palmas de las manos. El facilitador dirige el juego normalmente 2 ó 3 veces, después comienza a equivocarse al decir “tres” o cualquier otro número en lugar del cinco. Separa y une rápidamente las manos como si fuese a dar una palmada pero sin darla. El que se equivoca debe sentarse más atrás y continúa jugando fuera del círculo hasta que no se equivoque y pueda sentarse en el círculo nuevamente.

JUEGO No. 6: “La caja con números”.

Proceso: atención y memoria

Objetivo: practicar la atención concentrada para la ejecución de tareas diferentes simultáneas.

Materiales: una caja tipo cubo, con números en sus seis lados, con algún objeto sonoro en el interior.

Procedimiento: se prepara con anterioridad una caja con 6 lados iguales (puede servir un dado grande), donde se habrán dibujado dos veces los números del uno al tres. El facilitador indicará al grupo a qué conducta equivale cada número, de modo que al lanzar el dado, el participante deberá ejecutar la conducta correspondiente a cada número: 1= REIR  2= LLORAR  3= GRITAR.

Se toma la caja, se lanza al centro del círculo alrededor del cual están sentados los participantes, y se deja que ruede hasta que pare en un número. Al parar los participantes deberán ejecutar la conducta correspondiente, el que se equivoque sale del círculo.

 

JUEGO No. 7: “El sol y el frío”.

Proceso: percepción sensomotriz. Seguimiento de instrucciones. Conceptualización.

Objetivo: vivenciar conceptos de calor y frío.

Materiales: ninguno.

Procedimiento: un niño representa al frío y otro al sol. El niño que representa al frío persigue a todos los demás, cuando los toca, quedan congelados. El niño que es tocado se tiene que quedar en la misma posición en que le tocó el niño que representa al sol, tiene que tocar a todos los congelados, para que puedan seguir jugando.

JUEGO No. 8: “Pozo de tiburones”.

Proceso: equilibrio. Atención. Respeto por el otro.

Objetivo: mantener el equilibrio en una situación de tensión y colaborar con el grupo para lograr el objetivo.

Materiales: bancos, colchonetas, aro.

Procedimiento: utilizando varios bancos, o colchonetas un niño persigue a todos los demás, y éstos, para estar a salvo, tienen que subirse a los bancos o a las colchonetas. Distribuidos por el patio, los niños forman grupos de cuatro a ocho integrantes, cada grupo forma una ronda, tomados fuertemente de las manos, alrededor de un aro, que es el “pozo” de los tiburones. A una orden, todos reaccionan tratando de no caer al pozo y de que se le pise, o entre alguno de los compañeros.

JUEGO No. 9: “La Mirada Fulminante”.

Proceso: atención. Discriminación viso-espacial.

Objetivo: estimular el desarrollo de la atención concentrada en estímulos ambientales.

Materiales: ninguno.

Procedimiento: la educadora tiene la “mirada fulminante” por lo que el grupo de niños no debe encontrarse en el lugar a donde ella dirige la mirada. Con los brazos extendidos para abarcar el ángulo de su mirada, ella apunta lentamente y mira hacia distintos lugares del patio de juegos. Los niños corren y se desplazan rápidamente hacia los lugares donde puedan esquivar la mirada.

JUEGO No. 10:“Aviones y Pilotos”.

Proceso: coordinación motora. Confianza. Equilibrio.

Objetivo: desarrollar conceptos de colaboración a través de una experiencia motora que implica coordinación y equilibrio.

Materiales: ninguno.

Procedimiento: en parejas, un niño camina detrás de otro el de adelante, el “avión, ayuda con los brazos abiertos y, luego de un tiempo de juego, con los ojos cerrados, el de atrás, el “piloto”, conduce el avión por la tracción que realiza con sus manos sobre uno u otro hombro para ir de un lado a otro. Hay que avanzar más rápido o más lento, alternar los puestos.

JUEGO No. 11: ¿Quién fue…?

Proceso: sensopercepción. Atención. Noción de espacio.

Objetivo: estimular el desarrollo sensoperceptivo kinestésico, así como las nociones básicas de espacio: delante, detrás, de lado.

Materiales: ninguno.

Procedimiento: se sientan los niños en el patio, en grupo de seis a ocho, en el centro se coloca otro niño, también sentado, escondiendo la cabeza entre las rodillas y con los ojos cerrados. Los niños se pasan una pelota silenciosamente hasta que alguno la tira para tocar al compañero que está en el centro. Cuando éste siente que es tocado, abre rápidamente los ojos y trata de descubrir quién fue, diciendo de qué dirección vino la pelota. Si acierta, el que tiró la pelota lo debe reemplazar en el centro y seguir el juego.

JUEGO No. 12: “Los Muñecos”.

Proceso: creatividad, seguimiento de instrucciones. Noción de diferentes.

Objetivo: permite a los niños actuar en forma libre siguiendo un patrón dado, lo que les permite desarrollar su creatividad a partir de las limitaciones.

Materiales: cuento o relato elaborado por el docente.

Procedimiento: de acuerdo con un relato que les contará la educadora, el grupo de niños se transformará y vivirá en un mundo de muñecos. Cada niño elegirá el muñeco que desea ser y el tipo de material de que esté hecho (de madera, de trapo, de metal, plástico, etc.). De acuerdo con el relato y el material con que están hechos, la juguetería tomaría vida y los “muñecos” ejecutarán distintas acciones según indique el docente, se alternarán los papeles.
Bibliografía:
• CASTILLO, O. (1988). Juegos Cooperativos. Caracas: Raúl Clemente Editores.

• CHATEAU, J. (1938). Psicología de los juegos infantiles. Buenos Aires: Kapelusz.
• ESTEVA, M. (1993). ¿Quieres jugar conmigo? La Habana: Pueblo y Educación.
• GARVEY, G. (1978). El Juego Infantil. Madrid: Morata.
• LEONTIEV, A. (s.f.). Fundamentos Psicológicos del Juego Preescolar. La Habana:
Pueblo y Educación.
• MENDZHERITSKAYA, D. (1987). A la Educadora acerca del Juego infantil. Moscú: Vneshtorgizdat.
PIAGET, J. (1982). Juego y Desarrollo. Barcelona: Grijalvo.

 

Para poder diseñar un plan de formación de habilidades socioafectivas que promueva una mejor calidad de convivencia escolar y mejores aprendizajes, sin duda que hay que conocer cuáles son y cómo se organizan estas habilidades.

En esta línea, un primer acercamiento a estas habilidades se elabora una teoría de la inteligencia, criticando la idea de que ésta sea una entidad única y general, y proponiendo la existencia de una serie de “inteligencias” independientes. Bajo la denominación de “Inteligencias Múltiples”, incluye habilidades diversas bajo la clasificación de: Inteligencia Lingüística, Inteligencia Musical, Inteligencia Lógico-matemática, Inteligencia Espacial, Inteligencia Cinestésico-corporal e Inteligencias Personales. Dentro de esta última, incluye la inteligencia interpersonal e intrapersonal, propuesta que abre el campo a la investigación de las habilidades socioafectiva y éticas.

 “Inteligencia Emocional”. Clasifica las habilidades emocionales de la siguiente forma:

• Competencias personales: determinan el modo en que nos relacionamos con nosotros mismos: incluye la conciencia de sí mismo (conciencia de emociones y afectos, recursos y debilidades, intuiciones, confianza en sí mismo); autorregulación (control de estados, impulsos y recursos internos); y motivación (motivación de logro, compromiso, iniciativa y optimismo).

• Competencias sociales: determinan el modo en que nos relacionamos con los demás; incluye empatía (conciencia de los sentimientos, necesidades y preocupaciones de los demás); y habilidades sociales (influencia sobre otros, comunicación, liderazgo, canalización del cambio, resolución de conflictos, colaboración, habilidades de trabajo en equipo).
 
Al igual que dichos autores, múltiples agrupaciones y teóricos posteriores han realizado diversas propuestas para clasificar las habilidades socioafectivas y éticas. Entre ellos, suele existir acuerdo respecto de cuáles son las habilidades más relevantes. No obstante, se observan ciertas diferencias en relación al énfasis atribuido a unas por sobre otras, y a las formas en que éstas son clasificadas. En esta línea, ha revisado las propuestas de clasificación de una serie de programas internacionales de formación en habilidades socio afectivas y éticas.

Propuesta

También se ha avanzado en el desarrollo de su propuesta, gracias al trabajo de profesionales del equipo que han investigado y desarrollado propuestas alternativas, en esta línea.

Recogiendo diversos elementos de las propuestas internacionales y nacionales antes señaladas, a continuación un ordenamiento que pretende facilitar la comprensión de estas habilidades socioafectivas y éticas, y de cómo se relacionan y afectan los aprendizajes y desempeños personales, académicos y sociales.
1. Habilidades de comprensión de sí mismo

Los niños con habilidades en esta dimensión son capaces de reconocer sus emociones, describir sus intereses, valores y habilidades, y valorar en forma certera sus fortalezas. Tienen un profundo sentido de confianza en sí mismos y esperanza hacia el futuro. Aprenden a comprenderse a ellos mismos, a conocer cómo aprenden, cómo se relacionan con otros, qué es lo que están pensando y sintiendo. Estas habilidades de auto-comprensión o auto-conocimiento permiten organizarse y planificar el propio aprendizaje.

En síntesis, esta categoría reúne las siguientes habilidades socioafectivas y éticas:
» Reconocimiento de emociones
» Reconocimiento de intereses, valores y habilidades
» Autovaloración
» Autoconocimiento

2. Habilidades de autoregulación

Los niños que saben autoregularse, aprenden a manejar sus emociones y comportamientos, son capaces de manejar el estrés, la ansiedad, de controlar los impulsos y perseverar para superar los obstáculos. Pueden automotivarse y monitorear el progreso a partir del logro de objetivos académicos y personales, y expresar sus emociones de manera apropiada en diversas situaciones. Para manejar sus emociones, los niños usan diversas estrategias en pos de la regulación de sus aprendizajes y comportamientos, por ejemplo estrategias para manejar la ansiedad frente a una prueba.

Entre dichas habilidades, destacan:

» Autocontrol, manejo de impulsos y conducta
» Manejo y expresión adecuada de emociones
» Automotivación, logro de metas personales

3. Habilidades de comprensión del otro

Los niños con habilidades en esta dimensión, son capaces de la toma de perspectiva y de empatizar con otros, reconociendo similitudes y diferencias individuales y grupales. Son capaces de buscar, y de usar apropiadamente conforme a su edad, los recursos que les proveen la familia, la escuela y la comunidad.

 Refieren, en síntesis, a la habilidad de:

 » empatía
» toma de perspectiva

4. Habilidades de relación interpersonal

Los niños con habilidades de relación interpersonal, presentan las capacidades necesarias para establecer y mantener relaciones sanas y gratificantes basadas en la cooperación. Resisten la presión social inapropiada; previenen, manejan y resuelven constructivamente conflictos interpersonales; y buscan y dan ayuda cuando se necesita. Las habilidades interpersonales permiten a los niños relacionarse con otros, tomar parte activa en un grupo, comunicarse dentro de audiencias diversas, dialogar, llegar a acuerdos, negociar, resolver diferencias y apoyar el aprendizaje de otros.

En definitiva, aluden a las habilidades socioafectivas y éticas de:

» Establecer y mantener relaciones sanas y gratificantes
» Trabajo en equipo, cooperación
» Diálogo y participación
» Comunicación asertiva
» Resolución pacífica de conflictos

 

5. Habilidades de discernimiento moral

Los niños con habilidades en esta dimensión, desarrollan sus habilidades de razonamiento moral, aprenden a ser responsables al tomar decisiones, considerando estándares éticos, asuntos relativos a la seguridad, normas sociales, el respeto a otros, y las consecuencias probables de las diversas variantes de sus acciones. Ellos aplican estas habilidades de razonamiento moral y de toma de decisiones en situaciones académicas y sociales, y están motivados a contribuir al bienestar de su escuela y comunidad.

Estas habilidades se expresan en:

» Razonamiento moral
» Toma de decisiones responsable

Todas estas habilidades pueden ser desarrolladas si se estimulan debidamente. No se nace con ellas “actualizadas”, no “vienen con la familia”, sino que, al igual que las habilidades intelectuales, evolucionan en la medida que se las estimula y desafía. Esto implica que se requiere de una formación intencionada y gradual, para alcanzar los niveles de logro esperados en cada etapa. Una evolución que requiere de adultos (padres y profesores), que faciliten los contextos de aprendizaje y las experiencias que permitan el paso a etapas más elevadas de desarrollo.

 Recópilado y Elaborado Por: Ervin Ariel Jarquín Urbina Docente de Educación Media.

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